Para conocer un poco de la historia del CDNA, y por supuesto, la historia de nuestra Arica, debemos remontarnos al año 1955. Unos años antes, nuestra ciudad se había convertido en un puerto libre con exención de impuestos a la internación de bienes, lo que impulsó el comercio, la importación y, por su puesto la migración. La ciudad experimentó un rápido crecimiento demográfico, pasando de 20,000 a 60,000 habitantes en pocos años. Y el auge comercial generó prosperidad económica y cultural.
Trabajadores de todo Chile y del extranjero llegaron a nuestra ciudad para obtener y crear empleo en las distintas empresas y fábricas que acá eran una opción segura y bien remunerada para todos. La minería, el sector pesquero, fábricas de artículos electrónicos, e incluso ensambladoras de autos de marcas muy reconocidas, conformaron la base humana para que los llegados en esas épocas de bonanza quisieran aprovechar nuestra costa.
Muchos de estos trabajadores en sus ciudades de origen practicaban deportes náuticos lo que constituyó la génesis para que los aficionados a la náutica pensaran en la creación de un club de yates. Claro, que no sería justo dejar de mencionar que esta idea no era nueva, por aquellos años ya existían grupos de vecinos que practicaban el deporte náutico. Navegantes como Hernán Avalos, Gian Luigi Cánepa, Rodolfo Hartog, Emilio Gutiérrez, Lido Crispieri, Guillermo Encina, Genaro Gallo, Antonio Tocornal y muchos otros, se juntaban informalmente a navegar en el litoral ariqueño. Sus embarcaciones las guardaban en el puerto local al costado de la “chata” que prestaba servicio de pasaje a los buques que aquí recalaban, transportando los pasajeros al muelle.
También existían otras instituciones como la “Hermandad de la costa”, el “Caleuche” y la “Junta de Adelanto de Arica”, quienes ya conversaban sobre la necesidad de crear un club de yates y así lo manifestaban en sus sesiones y actas. Fue así como el 15 de julio de 1961 se reunieron en el hotel España (ubicado en calle 07 de junio nº 220) un visionario grupo de entusiastas que, sin más representación que la propia, dieron origen al “Club de Yates de Arica”. El que más tarde se llamaría “Club de Deportes Náuticos”.
En aquella oportunidad, el directorio provisorio quedó compuesto de cinco miembros todos ellos miembros activos de la “Hermandad de la costa”. Nace el primer directorio conformado por los señores: Hernán Ávalos Cánepa como su primer Presidente, el señor Jorge Lema Quiroga como Secretario y Sergio Franz Miqueles como Tesorero. Como directores oficiaron: Jorge Martin Cubillos y Rubén Pinochet Barrios. El capitán de Bahía fue don Giorgio Valdés. Finalmente, la comisión de disciplina estuvo compuesta por los Sres.: Heinz Klotz, Gian Luigi Canepa y Jorge Lema.
Según lo que se desprende de las primeras actas, este primer directorio dedicó esfuerzo, entre muchas otras iniciativas, a conseguir una concesión marítima y a la captación de socios (1961 se registraban 31).
Tres embarcaciones fueron puestas a disposición de los socios con las cuales se comenzaron las actividades náuticas: “Espartaco” (velero de 25 pies), “Gianina” (lancha rápida de 16 pies) y “Corcuvion” (lancha de 33 pies). El 22 de agosto de 1961 se escriben los “Estatutos” del Club y dos años más tarde la membresía alcanzaba a los 141 socios.
Desde 1963 en adelante se produce un receso de las actividades del club, o por lo menos no son ubicados documentos que muestren actividad social ni náutica durante los siguientes 3 años. Luego de esta laguna de información y registros, el impulso se retoma con el nuevo grupo de entusiastas deportistas, encabezados por Don Emilio Gutiérrez, que integran a los socios iniciales que aún continuaban activos, dando un nuevo dinamismo y orientación al club.
Con fecha 21 de abril de 1967, se reúnen en asamblea y se acuerda cambiar el nombre por el de “Club de Deportes Náuticos de Arica” (CDNA) y se aprueba el proyecto de Estatutos. El 16 de junio de 1968, el Ministerio de Justicia nos concede la personalidad jurídica. Hoy, más de seis décadas después de su fundación, el CDNA continúa siendo un referente de integración, identidad y desarrollo costero para la ciudad.
De esta manera y con nuevos bríos, consiguen con los astilleros IMASI, (hoy astilleros Arica) que sus propietarios srs. Teodoro Schmidt y Francisco Rivera, autorizaran el uso de un galpón con entrada de mar donde fondean sus embarcaciones y desde allí realizan los zarpes y recaladas. Todo comienza a cambiar y a formalizarse durante el año 1966 cuando este grupo de socios consigue el “permiso verbal” de las autoridades de la época para instalarse en la actual posición, mientras se tramitan los permisos de la concesión marítima. Fue así como se instalan en plena avenida Comandante Thomson y de manera simbólica instalan el primer mástil de la sede para izar el pabellón nacional. Luego posicionan un contenedor donado por Don Gianni Cánepa, el cual se transformó en lo que ellos denominaban “La Baticueva”
En este precario, pero no menos entusiasta lugar, comienza a guardarse todo tipo de pertrechos. Desde cosas de cocina (ollas, sartenes, vajilla, cubiertos), como motores fuera de borda y todo lo necesario para la actividad del club. Poco a poco van cerrando el contorno del lugar, que en un futuro seria nuestra sede social y lugar de zarpes y recaladas. De IMASI se trae la balsa con tablón articulado que se hace firme a las rocas frente al sector de la escala que lleva al mar. Además se realizan las primeras faenas de fondeo, que ubicaban las lanchas frente a la playa Esmeralda, para mejor protegerlas de las marejadillas.
Ya con las primeras instalaciones se requiere de la contratación de al primer botero y cuidador, don “Carlos o Carloncho” que venía de San Antonio. Para él se fabricó una casita para que actuara de botero cuidador: Nuestro recordado Carloncho estuvo muchos años trabajando con nosotros. Pronto los socios que iban creciendo en membresía, convocan a una asamblea para definir el rumbo del club y es así que con fecha 21 de abril de 1967, se reúnen en el local de la cámara de comercio minorista y el acta señala: Asamblea “Abierta la sesión y presidida provisionalmente por don Emilio Gutiérrez, explica que el club de yates había sido fundado el 15 de julio de 1961, habiéndose reducida a escritura jurídica el acta de fundación”.
Como dato curioso es interesante mencionar que, como consta en los archivos del Club, hubo numerosas peticiones del directorio a la Gobernación Marítima y a la Junta de Adelanto en orden de dotar a la Institución de sede social y fondeadero. Sin embargo, estas no prosperaron. Este relato de las actas se contradice con algunos libros publicados con posterioridad sobre la historia de Arica, y donde se señala que la “Junta de Adelanto”, habría tenido un papel fundamental en la creación de nuestra Institución.
Por otro lado es interesante mencionar que mientras se encontraba pendiente el trámite de la personalidad jurídica varios socios consideraban necesario, con el fin de ampliar las actividades deportivas, cambiar el nombre del Club de Yates de Arica, por el de “Club de Deportes Náuticos de Arica”. En el comienzo de esta Asamblea, el secretario dio lectura al proyecto de estatutos (elaborados por el socio sr. Hernán Ávalos).
Y se acordaron los siguientes puntos:
Primero. - se acepta cambiar el nombre de club de yates por el de Club de Deportes Náuticos de Arica.
Segundo. - se aprueba el proyecto de Estatutos.
Tercero.- se faculta al abogado sr. Fernando Rosselot para que en nombre del CDNA, reduzca a escritura pública estos estatutos y acta, para realizar los trámites necesarios y obtener la personalidad jurídica para la Institución.
Cuarto: se designa un directorio provisorio compuesto de las siguientes personas: presidente: don Emilio Gutierrez; vicepresidente: don Hernán Ávalos; secretario: don Lucas Moretic; pro secretario: don Lido Crispieri; tesorero: don Gian Luigi Canepa; pro tesorero: don Sergio Franz Miqueles; directores los srs. Ricardo Gómez Ahumada, Teodoro Schmidt, Genaro Gallo y Angel Kukulis.”
A partir de esos años el directorio logró conducir los destinos del CDNA, quienes de la nada logran con mucha habilidad conducir el club por un derrotero de progreso continuo. Se crea el primer comedor (una sola mesa larga con banquetas) que comenzó a ser atendida por recordada Sra Olimpia. Luego con los años apareció el primer concesionario, don “Guillermo”, o el “Chino, como todos lo conocían cariñosamente. A partir de ahí, con el tiempo, cariño y dedicación, las instalaciones van mejorándose. La Institución comienza a vestirse con pantalones largos y recibe la concesión, el muelle y el deslizador para varar y desvarar embarcaciones al mar. Su prestigio en lo social y deportivo aumenta día a día, transformándose a lo que hoy todos conocemos.
El Deporte. En lo deportivo había una intensa actividad, llegan lanchas (recordar que el club nació en una era en que el velerismo era incipiente) y posteriormente embarcaciones a vela. Por aquella época aparecen: Lancha Fiamma ( giani Canepa) - Lancha Karen (Enrique Dvorquez) - Lancha Anita (Edmundo Bustos) - Lancha Fru Fru (José Luis Mateo - Lancha Karin (Patricio Schnaidt) - Velero Bat Boat (Lido Crispieri) - Lancha Barracuda (Emilio Gutiérrez).
Esta fueron algunas de las embarcaciones que comenzaron la historia de nuestro Club. A partir de ahí comienzan a realizarse navegaciones y también carreras de lanchas, actividad que reúne a cientos de ariqueños en la avda. San Martin y Thompson. Donde el público disfruta de las evoluciones de los pilotos y del emocionante espectáculo, que se brinda a la comunidad. La rama veleros poco a poco fue creciendo. Aparecen los veleros “Ariplas”, que son desarrollados a partir del casco del “punta de tumbes” velero del socio Roberto Nappe. Es ahí cuando el socio Edmundo Ohaco Montier saca los moldes y diseña las cabinas. Tampoco hay que olvidar al primer velero de dos mástiles que compran Dante Veas, Jaime Ventura y Edwin Frugone.
Consolidación
A partir del año 68, nuestra Institución comienza a consolidarse y a sentar las bases de lo que hoy tenemos. El 16 de junio de ese año el Ministerio de Justicia, con el decreto supremo nº 1137 nos concede la personalidad jurídica. Durante el año 1968 se crea en el club, el Cuerpo de Socorro y Emergencias, trabajo que se realizó junto a la Gobernación Marítima de Arica. Con fecha 16 de agosto de 1969 con el decreto Nº 751 se otorga al club concesión de un sector de terrenos de playa y fondos de mar en la Ex Isla el Alacrán. En febrero de 1971 se realiza el nacional de pesca submarina. Arica sale campeón. El año 1977 se recibe en nuestras instalaciones a la recién elegida “Miss Universo”, representante de Trinidad y Tobago , con un gran despliegue náutico y de paracaidismo.
La rama veleros clase laser comienza a demostrar su potencial llegando a cuatro unidades para pronto crecer en 1982 a 13 unidades. Además, se adquieren cinco veleros clase óptimist especialmente diseñados para el aprendizaje de los niños. En agosto de 1981 se realiza el nacional de windsurf que fue muy exitoso. Competidores de todo Chile se dieron cita en nuestra ciudad. La actividad fue una fiesta para todo Arica. Durante el mandato de don Emilio comienzan a impartirse los cursos de “Patrón de Bahía” y de “Patrón Costero”. Comienzan los zarpes hacia Caleta Vitor y Caleta Chica, en ocasiones a Pisagua, Iquique y Antofagasta.
En 1982 se inicia la construcción de lo que hoy es el puerto seco y la extensión hacia las rocas del sector esmeralda. Es interesante hacer presente que esta obra fue posible a una buena cantidad de aportes extraordinarios por parte de los socios, lo que permitió ganar terreno sobre las rocas. Se instala en el club el primer equipo de radiocomunicación vhf y la estación meteorológica. En 1983 se construyen tres corridas de lockers y se ponen a disposición de los socios en comodato. En julio de 1987 se realiza el sudamericano de windsurf. Participan los mejores exponentes de la especialidad de todo Sudamérica. En esa competencia Hans Hartog González, hijo de uno de uno de nuestros distinguidos socios, obtiene el segundo lugar entre 110 competidores internacionales.
En 1994 se amplían las terrazas llegando hasta la zona de reposo y lectura. Se instala a la entrada el Mástil que perteneció al Wateree, nave que sucumbió durante el tsunami de 1877. Se construye la nueva cocina y tantas otras acciones que por razones de espacio no es posible detallar. En 1998 , después de 31 años de liderar y presidir el Club de Deportes Náuticos, Don Emilio entrega la caña al socio don Gustavo Ramos Drago.
El CDNA y la Comunidad
A las actividades propias de los socios, y las del Náutico como Institución, el relacionamiento con la comunidad regional, nacional , incluso internacional (campeonato Sudamericano de Windsurf el año 87) , siempre han sido parte fundamental de nuestros principios. A lo largo de su historia, y como lo señalan nuestras actas, el Club ( a) Ha apadrinado diferentes escuelas, invitados a niños del altiplano a navegar, creado la Academia de Navegación ( para que pequeños de 8 a 12 años que no son hijos de socios); Impartido cursos de distinta índole náutica (patrón costero y de Bahía sin distinción de membresía)..
Apoyar el deporte también ha sido uno de nuestros horizontes. La realización anual del triatlón, onde cerca de 250 corredores de todo chile hacen uso de nuestras instalaciones. La facilitación de acceso a los distintos campeonatos de surf (de categoría nacional e internacional), como también la reciente autorización a la Armada para poder dar instrucción en el mar a sus hombres, son algunas de las actividades que estamos felices de poder apoyar. Esta Institución desde su génesis jamás a olvidado su relación con la comunidad.
Un hermoso ejemplo de lo anterior fue noviembre del 2022 , donde fuimos los organizadores y anfitriones del Campeonato Nacional de Escuelas de Vela. La fiesta náutica reunió más de 250 personas, entre navegantes, entrenadores y apoderados de los pequeños. Cerca de 120 pequeñas embarcaciones llenaron de color, alegría y mucha curiosidad a los habitantes de nuestra ciudad, quienes se volcaron al borde costero a disfrutar del hermoso espectáculo, donde pequeños de escuelas públicas y subvencionadas de todo Chile demostraban sus habilidades.
Proyección y Compromiso con el Futuro
Hoy, más de seis décadas después de su fundación, el Club de Deportes Náuticos de Arica continúa siendo un referente de integración, identidad y desarrollo costero para la ciudad. Gracias a la correcta administración de la concesión marítima que el Estado le ha otorgado, el CDNA no solo ha fortalecido sus actividades internas, sino que ha abierto sus espacios y su infraestructura al conjunto de la comunidad. Niños, jóvenes, instituciones públicas y agrupaciones deportivas pueden acceder a instalaciones náuticas únicas en la región, promoviendo así el deporte, la cultura marítima y la participación ciudadana. Con ello, se cumplen a cabalidad los principios que inspiran la Política Nacional de Uso del Borde Costero: uso racional, acceso equitativo, respeto al entorno y vocación de servicio público. El CDNA se proyecta al futuro con la firme convicción de seguir siendo un espacio inclusivo, donde las nuevas generaciones aprendan, compartan y naveguen con libertad y responsabilidad, en armonía con nuestra historia y con el mar que nos define.
Bibliografia: Actas de fundación correspondencias del CDN - Diario la defensa, El Concordia, la Gaceta , Enciclopedia de Arica 1972. - Entrevistas socios gian luigi canepa, angel kukulis, enrique d´vorquez.
Actualización y redacción de Paola Melus Acosta, basada en estudio” Fundación del CDN y períodos Directorio Don Emilio Gutierrez Bonelli”, realizado el año 2011 por el ex presidente Patricio Schnaidt P.